12 de febrero de 2009

EL nuevo hombre de John Galliano





Una mezcla entre emoción, congoja y miedo siento al ver la nueva colección para el próximo otoño-invierno que ha presentado John Galliano en París.

Mientras, para Dior, la misma cabeza (loca) pensante ha ideado una mujer que es, según sus propias palabras, "más Dior que Dior", para hombre ha lanzado una colección que se podría definir como "Amadeus Travestite". En ella, el peluquismo, las ligas, el encaje y el maquillaje (también corporal) han sido absolutos protagonistas. ¿Y qué es lo peor? ¡Que me encanta!



"Terror en el backstage"

Enloquecidos estaban en el backstage los maquilladores debido a la ardua tarea de convertir el cuerpo de los modelos en un alarde de luces y sombras que resaltaran unos músculos que, debido a su delgadez, no tenían.

Pero no sólo se trataba de eso. Mediante pelucas, postizaje y mucho polvito de arroz el look del nuevo hombre Galliano continúa inspirándose en un trasnoche cadavérico y pálido. En este desfile ha dado un paso más, trasladando el largo pelaje también a los pantalones, para dar la impresión de tener un ejército de faunos en la pasarela.

Continúa el desfile. Lo que parecía una pequeña inspiración en los faunos -hombres con cuernos y patas de cabra de la mitología griega- se convierte en una clara alusión no sólo a los faunos, sino también a las faunas de la noche.

Resaltando mediante un postizo el vello corporal de este modelo, el tocado se completa con unos singulares cuernos de pelo. El maquillaje a lo Shangay Lili, pone el broche de honor a la nueva estética masculina propuesta por el modisto.


"Piratas del amor"


Tras pasar en sus últimos desfiles por caballeros medievales, obreros de la construcción, versiones glitter de Sherlock Holmes o un "Rastafarian Flower Power", Galliano ha decidido volver a su look favorito, inspirándose -como tanto les gusta a él y a su colega Manolo Blahnik- en el barroquismo y la melancolía de la figura de Napoleón.

Así, estos corsarios se diferencian de sus predecesores en que, en lugar de recargados maquillajes coloristas, Galliano les ha colocado un tono lúgubre en consonancia con el resto de la colección. Trabajadores del mar en vela, quién sabe, quizá por el amor.


"A medio vestir"


La estética del "a medio vestir" ha servido en este desfile para enseñar los interiores (fuertes) de los modelos. La fiebre metrosexual llega hasta el interior más interno del hombre, y Galliano ha apostado por los ligueros y el encaje.

A pesar de que el modelo de la izquierda esté a medio vestir, parece pronunciar a gritos una máxima presente en la teatral moda del diseñador: "¡No sin mi peluca!"

"Diferente pero no nuevo"


Si bien la colección otoño-invierno dista muchísimo de los colores y el sport de la que propone para la próxima primavera, Galliano, sin embargo, se ha mantenido fiel a unos principios básicos: el estampado, el peluquismo y el look trasnochado.

Eso sí, en la estación del frío, la piel se vuelve (aún más) pálida y el enfoque general está más cerca del glamour que del sport. Lo que no cambian son los estampados con alusiones al artista-modisto, habituales en todas sus colecciones.

Lo que sí parece que está cambiando es el propio Galliano. Si bien en este desfile saludó al público ataviado con indumentaria corsaria, no dio muestras de la habitual pose y empaque que le ha caracterizado siempre.

¿Será que se está haciendo mayor? ¿El alisado japonés le ha quitado la gracia? Lo más probable es que se esté volviendo más serio desde que le dieron la noticia de que recibirá el premio de la Legión de Honor Francesa, máxima condecoración de este país, el próximo 14 de Julio. Este premio, que creara -su admirado- Napoleón en 1804, ya lo tienen otros diseñadores como Valentino, Armani o Yves Saint Laurent.


Alejandro Durán Saura.

Publicado en Chueca.com el 05/02/09.





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